lunes, 10 de diciembre de 2012

ÉL...



Ahí lo vi, sentado o más bien tumbado en la cama, con la mirada agonizante, pensando que la vida termina su trascurso en este fin tan frívolo.
 
Miraba repetidamente cómo pasaba más rápido que el tiempo las cuatro vidas. La que más temía era la vida fría y blanca; aquélla que siempre aparecía al final de cada trescientos sesenta y cinco días.
 
Contemplaba la soledad que anidaba en aquella habitación y cómo añoraba poder irse de allí.
 
La tristeza inundaba sus recuerdos. Sus ojos parecían un mar de llantos. Su cuerpo inerte yacía casi sin vida del desánimo que trasmitía.
 
Pasaban ya más de dos vidas y, recitando sus versos diarios, con el último aliento dijo adiós a su vida triste, para empezar una nueva donde no tendría dolor alguno, ni tristezas, ni llantos; y donde podría recorrer el mundo sin riesgo alguno.

MARÍA BELINCHÓN
3ºB

lunes, 3 de septiembre de 2012

UN CUMPLEAÑOS MUY ESPECIAL


Al fin llegó la semana, la gran semana en la que nuestra tele, la tele del colegio, cumplía cuatro años. Esa semana era especial porque sabíamos que era el último año de nuestra televisión, TVI, Televisión Internacional.
 
Era el 15 de octubre de 2008. Yo cursaba entonces 6º de Primaria. Nos encontrábamos a una hora del recreo. El recreo era el momento más especial del día. Era cuando cogíamos nuestra cámara y micrófonos y empezábamos a grabar.  Estábamos en clase de Lengua, cuando la profesora salió de la clases por algún motivo. Entonces, un compañero de clase, al que prefiero no nombrar, cogió sin permiso un micrófono de la mochila donde guardábamos nuestro equipo de televisión  y se puso a cantar encima de la mesa. En ese momento entró la profesora y lo vió. Y como siempre pagan justos por pecadores, nos castigó a toda la clase sin recreo. Nos sentimos muy furiosos... ¡Un día tan especial! ¡El cuarto cumpleaños de nuestra televisión quedaba suspendido! Pero no dimos por perdido ese día tan especial y decidimos celebrarlo al día siguiente.
 
Llegó de nuevo el día esperado. Ese día, sí. Nada nos lo iba a impedir. Era nuestro día, el de los cuatro años. Bajamos al recreo y, como era costumbre, corrimos hacia el primer banco del patio, el cual ocupábamos desde nuestros inicios en 2004. Empezamos a preparar las cosas y a comernos nuestros bocadillos.
 
Llegó el momento de emperzar a dar las noticias. Mi compañera, María Manzano, empezó a darlas como de costumbre y se detuvo en una de las noticias: Hoy cumplimos cuatro años. En ese momento todos empezamos a celebrarlo. Llegó el turno de deportes, presentados por Elena Bricio. Como siempre, hubo polémica con el Barça y el Madrid. Después de los deportes, llegó el turno del tiempo. Salí a dar la previsión meteorológica con un día de retraso, ya que decidimo aprovechar los datos del día anterior. Tras dar la previsión de las islas Canarias, pasamos a publicidad.
 
Seguidamente, llegaba Patio Directo, nuestro programa favorito. En él hicimos entrega de varios premios a compañeros de la cadena y, más tarde, entrevistamos a los profesores. Todos nos atendieron como siempre, menos aquella profesora que siempre era tan antipática con nosotros.
 
Seguimos en el programa dando vueltas al patio, cantando varias canciones hasta que Pedro nos interrumpió con el inconfundible sonido de su silbato con el que indicaba el fin del recreo. Recogimos nuestros bártulos y subimos al aula.
 
Al día siguiente, 17 de octubre de 2008, seguíamos con ganas de fiesta, por lo que decidimos prolongar el cumpleaños un día más. Tras las noticias, decidimos hacer uno de los programas más divertidos, Imitaciones.
 
Imitábamos a personajes famosos. Tocaba el turno de Isabel Pantoja que, interpretada por nuestra compañera Ainhoa, venía a celebrar nuestro cumpleaños. María decidió preguntarle por su marido, Julián Muñoz, y aquélla se levantó del banco enfadada y gritando: "No me vas a grabar más". Había llegado el mejor momento del programa: perseguir a la Pantoja por el patio durante un buen rato, hasta que llegó la hora de Patio Directo.
 
Dentro de este programa, hay varias secciones. Ese día tocaba El Quejómetro. En ella nos quejamos de los desperfectos que había en el colegio. Habíamos visto que uno de los vasos del aire acondicionado del salón de actos estaba colgando, a punto de caerse. Lo grabamos y se los comunicamos a los profesores (fue eficaz la queja, ya que al lunes siguiente estaba arreglado).
 
Llegó el final de Patio Directo. Era el momento de Territorio Champions, un programa donde comentábamos el partido de fútbol de nuestros compañeros de clase. No nos dio tiempo a mucho más, pues pocos minutos después terminaba el recreo, quedando el resultado del partido en 3-4.
 
Nos resistíamos a terminar esa semana tan especial y, a la vez, tan corta. Para no acabar tan rápido, decidimos subir hasta la clase en directo. Una idea que creo que fue mala, ya que, con la avalancha de gente, no nos podíamos ni mover. Llegamos a la puerta de clase y, en ese momento, terminamos el programa de ese día y, con él, el cuarto cuampleaños de nuestra televisión.
 
Esta es una historia completamente real, extraída de un mini-diario que decidió escribir cuando estaba en sexto, aunque sólo llegué a escribir dos semanas. Lo dejé. Algo de lo que ahora me arrepiento.


Jorge Martínez López
3º ESO
 

sábado, 16 de junio de 2012

UN PALACIO EN LLAMAS


El arte ardía junto a la cultura. Las historias crepitaban, ya fueran romances o tragedias. Se desvanecían los recuerdos y el amor a lo imposible, a lo inalcanzable, a algo tan transparente y a la vez tan visible.

La biblioteca en llamas; el hogar de todo soñador sin fuerza ni valor para sostener una espada, pero toda una mente y, sobre todo, todo un corazón para sostener un libro.

Me resguardé de aquella bocanada tras la estantería de poemas, en el segundo piso de aquel prodigioso edificio. Contemplé con temor y, a la vez, con melancolía, cómo se esfumaba todo el talento que había ocupado mi vida, toda inspiración , todo compañero de noches frías y solitarias. Adiós a Sakespeare y a su sueño soñado Una noche de verano; adiós a Stepheh King y a su Cúpula.

El fuego no cesaba de acuchillar cada una de las páginas de aquellas obras como si tan sólo fueran papel y tinta; como si sólo se tratasen de cuerpos sin vida, sin sentimientos, sin finalidad.

La historia de un mundo moría ante mis ojos y yo tan sólo disponía de mi amor a la literatura, a cada defensor de sus ideas, a cada intrépido caballero y a cada valerosa dama que luchaba por mantener vivo algo tan insustituible como es el arte.

Acaricié por última vez el libro que oprimía entre mis brazos; lo acaricié con pasión pero con delicadeza, entregando mi existencia a todas sus páginas. Era un libro de poemas, mi favorito, de escritora anónima, pero francesa. Algo siempre me dijo que su escritora era una parisina poco usual, dolida, de esas que, mientras caminan, el viento agita su melena dorada; de las que encuentran la inspiración tomando un té bajo la Torre Eiffel, solitaria, de esas que observan a las parejas de enamorados y no se dan por vencidas.

Una lágrima de impotencia resbaló por mi mejilla, llevándose a su paso mi rímel negro, ahogando mis pestañas en gritos y en llanto, en mil y una pesadillas.

Mi corazón se desvaneció con el humo; mi vida exhaló un suspiro de valentía, y mi amor a lo imposible, a lo inalcanzable, perduró para siempre sobre el suelo de aquel palacio de novelistas frustrados, olvidados por una inconsciente sociedad.

Beatrice González
3º ESO

miércoles, 13 de junio de 2012

SIEMPRE VAN A ESTAR CONMIGO


Muchas veces piensas que las personas que verdaderamente te quieren y que estarán siempre contigo van a ser tus amigos. Eso no es del todo cierto, porque hay muchos tipos de personas. De quienes realmente puedes confiar, quienes van a querer siempre lo mejor para ti, son tus padres, lo veas o no lo veas así.

Aquellos en los que ahora mismo no confiamos mucho porque tememos que nos regañen o cualquier cosa así. Todo lo hacen por nuestro bien. Quieren que en nuestra vida todo vaya perfecto. Ellos son los que notan si algo te incomoda o si estás preocupada por algo; los que intentan que seamos felices día a día; los que se preocupan por nuestro futuro, nuestros verdadero amigos, aunque pensemos que los amigos los elige uno mismo y a los padres no.

Ellos llevan razón. Hay amistades que no te convienen porque no te van a llevar a nada bueno. Es mejor hacerles caso. Siempre están dándote charlas o regañándote para que desarrolles algo. A veces pensamos que no nos entienden, que nosotros también queremos ser felices. Pero hay que entender que en la vida hay tiempo para todo. Que no hemos vivido ni una parte de ella y ya queremos empezar otra.

Los padres son las personas que nunca te van a decir que no cuando necesites algo, cuando haya algún problema con algo. Ahí estarán ellos intentado sacarte de ahí como sea, intentando sacarte una sonrisa y queriendo hacerte olvidar todo lo que te preocupa y por lo que sufres.

Ahora fíjate: gente sin familia. Ellos darían todo por tener a una madre o a un padre que los cuidara y que en algún momento les hubieran dicho 'no hagas esto o lo otro', para no verse en un mundo del que ya no pueden salir; que no sonríen por ellos mismos; a los que el fracaso les inunda; que, anden lo que anden, ya no tienen nada que resolver. Personas que pueden haber valido mucho y que han llegado a eso porque nadie se ha responsabilizado de ellas, y ellas no han sabido decir que no a nada. Viven como pueden y tan enganchadas a la droga que prefieren eso antes que un trozo de pan.

Anónimo
3º ESO

martes, 5 de junio de 2012


CONFUSIÓN


Comienzo de mi vida... Con 16 años y no sé qué hacer... Estoy confusa.

No sé qué será de mí en una vida próspera, en el futuro. Siento las ganas de poder irme, escaparme, ser libre de estos pensamientos que, la mayoría de las veces, me atormentan.

Me siento agobiada por estas situaciones en las que veo que no puedo hacer nada, y me cabrea.

Sé que valgo, pero hay algo que me lo impide y, por más que busco e intento encontrar qué es, no lo consigo.

No sé si es debido a mis amistades; si es debido a mí... ¡No lo sé! El caso es que no lo consigo averiguar.

Personas que me dicen: "Tú puedes". Personas que me dicen: "Tú vales". Personas que ya han perdido la confianza en mí y me dan por perdida.

Mi problema es que no sé todavía qué es lo que hago mal y qué es lo que hago bien. No sé qué voy a hacer ni lo que estoy haciendo; pero sé que tanta confusión no es buena, que necesito aclarar esos pequeños nubarrones que se están formando en mi cabeza y no me puedo deshacer de ellos por más que quiero... O puede que no lo haya pensado a fondo... O puede que sea yo la que falla en todo...

¿El motivo? Se desconoce...


María Belinchón Fernández
3º ESO 

viernes, 13 de abril de 2012


DESCUBRIENDO A JORGE MANRIQUE...


Nos hemos acercado a la obra principal de Jorge Manrique, Coplas a la muerte de su padre, de la que hemos seleccionado tres de las coplas más conocidas y hemos trabajado añadiéndoles imagen y sonido. Éstos son los vídeos resultantes.


- VÍDEO DE JORGE MARTÍNEZ, JAVIER LÓPEZ, ÁLVARO RIVAS Y VÍCTOR SÁNCHEZ:


domingo, 11 de marzo de 2012



¡SIGUES VIVA EN MÍ!


     Siempre han dicho que las mejores personas se van las primeras; y yo con certeza lo puedo afirmar.
     Hace ya casi cuatro años que nos dejaste. Todavía no entiendo el porqué llego ya tu hora. Pero bueno, todo en esta vida ha de suceder.
     No me atrevo a hablar de esto con nadie, pues fuerzas no tengo. No soy capaz de nombrar tu nombre en público, pues vergüenza me da que me vean llorar...
     Nunca te conocí en un estado bueno de salud, pero te conocí; no es poco. Pero aún así, cada día recuerdo tu bonita cara, tus ojos, tus manos, tu cuerpo... Y me doy cuenta de la falta que me hacías, la falta que me haces y la falta que me harás.
     Con el tiempo y la edad, poco a poco vamos apreciando las cosas. A mí, a la edad en la que te perdí, no me dio tiempo a valorar el tiempo que estuviste entre nosotros. En parte me duele. Al tiempo que ha ido creciendo mi pena, ha ido aumentando mi cariño. A lo mejor es tarde, porque demostrártelo ya no puedo, pero marcha atrás no puedo dar.
     En la familia, casi nunca hablamos de ti. No porque no te recordemos, sino porque todos acabamos llorando por igual. El que más te echa en falta es el abuelo, como ya habrás podido comprobar. Él te dio todo lo que pudo y te cuidó como a la mejor, pues te lo merecías. Desde el día - bueno, mejor dicho, noche - en que te fuiste, cada vez que veo al abuelo le doy un  beso, porque cada día puede ser el último que lo pueda ver.
   Eras mi alegría, mi felicidad y, muchas veces, mi tristeza por tu maldita enfermedad. Tú siempre has sido fuerte, valiente y resistente. Hasta el día en el que te empezaste a debilitar.
     Yo nunca he tenido a nadie a quien idolatrar, pues ninguno me destaca. A la persona que más puedo adorar es a ti, por permanecer veinticinco años luchando contra el alzheimer. Una enfermedad que no se puede remediar. Pero me demostraste que se puede luchar si hay ganas y fuerza. Gracias a cada cosa que inconscientemente hacías, me ayudaste en mucho.
     Por mucho tiempo que pase, siempre seguirás viva en mí.
 

Eva del Saz. 3ºA